ESTOY BUSCANDO PAREJA Y NO ENTIENDO POR QUÉ NO FUNCIONA.
Antes de comenzar a buscar pareja, sería interesante poder realizar una revisión personal, para evaluar si realmente te encuentras preparado para emprender esta tarea, que está llena de exigencias y retos.
En primer lugar, concentrarte en conocerte mejor, es una muy útil estrategia, por lo que contactarte con tus características personales, emociones, pensamientos, metas, objetivos, formas de reaccionar y comportarte, te ayudará a saber quién eres en la actualidad y cómo está tu autoestima. La falta de confianza en la propia valía, así como en las habilidades y capacidades personales, puede afectar negativamente la búsqueda de una pareja, así como el tipo de elecciones que realizamos. Si todavía estás trabajando en la construcción de tu autoestima (que es un proceso continuo, complejo y relacionado con muchas variables), puede ser mejor esperar hasta que sientas que tienes un mejor nivel de autoconocimiento y auto-confianza, para intentar encontrar a alguien con quien compartir nuevamente la vida. Algunas personas inician una relación antes de estar preparadas, para luego descubrir que sus sentimientos cambian o incluso se desvanecen con el tiempo, porque estos aspectos de sí mismos, todavía no se habían logrado entender.
También es vital, respetar tu momento actual, porque en oportunidades las personas se refugian en conocer otras parejas, como una manera de evitar los sentimientos relacionados con situaciones puntuales que están viviendo (por ejemplo: una ruptura reciente). Elegir así, puede traerte riesgos o más frustración personal. Es recomendable vivir el propio duelo por la pérdida de la relación anterior y dar espacio a aquello que se siente, para después decidir con más recursos, lo que se quiere hacer.
Otro aspecto necesario, es entender qué es lo que se está buscando en esa persona. Fijarse en la situación vital concreta de la otra parte, la forma de relacionarse con lo familiar, social, académico, laboral, recreativo, te dará pistas sobre la compatibilidad real que puede darse entre ambos. Observar qué considera como importante, cómo se comunica, las maneras en las que resuelve los problemas o afronta las dificultades, contribuirá a definir un panorama más claro de quién es esa posible pareja. En la medida en la que seas capaz de entender las propias necesidades y deseos, será más fácil evaluar si el otro se ajusta a ese perfil que has definido para tu propia vida.
Para quienes se sienten preparados para iniciar una nueva relación, es relevante tener expectativas realistas. Se trata de conocer personas que estén en la misma sintonía, pero esto no significa pretender que “sean perfectas”. Cada quien debe tener en cuenta, cuáles aspectos son “obligatorios” dentro de las características que se están pretendiendo conseguir y cuáles elementos pueden “negociarse”. No se trata tampoco de conformarse con “cualquier cosa”, sino flexibilizarse ante aquello que no es trascendental y estar abiertos a la novedad de lo que el otro puede ofrecer, siempre y cuando, no se sienta incómodo o forzado.
Algo que suele pasar con frecuencia, es tratar de vender una imagen ideal de sí mismo, con la “vida perfecta”, para de esta manera, resultar más atractivo para el otro. Si bien puede ser una forma de atraer en principio, es una situación imposible de sostener en el tiempo. Por más aspectos positivos que tengas en tu vida, siempre existen dificultades, contratiempos, cosas no resueltas, que están a la orden del día. Es fundamental, ser sincero consigo mismo y con las demás personas, sobre lo que se tiene para dar al otro, pero también respecto a los problemas relacionados con la propia existencia.
Además, existen una variedad de aspectos externos, relacionados con los demás, o con las circunstancias, que no es posible controlar en el proceso de la búsqueda de pareja, que queramos o no, nos generarán sentimientos de tristeza, enojo y frustración, entre otros. Mantenerse enfocado en los objetivos trazados y entender que es normal detener el proceso cuando se considere necesario, revisar las experiencias vividas y reorientar la búsqueda considerando otros aspectos, te ayudará a continuar.
Es normal sentirse abrumado por la situación o tener muchas dudas sobre el proceso de búsqueda de pareja, por lo que hablar con un especialista, puede generar una guía o marco general de referencia, entendiendo que cada experiencia, es diferente. Estar acompañado por un profesional, por ejemplo un psicólogo, permite a las personas evaluar su propia historia de vida en cuanto al tipo de elecciones que ha realizado, las fantasías que se tienen sobre cómo es la vida romántica, las dificultades que han afectado sus vínculos y muchas cosas más, dando espacio a los pensamientos y sentimientos; en miras de realizar elecciones más conscientes y ajustadas a las necesidades personales.